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La Barcelona subterránea III: Protegerse y divertirse bajo tierra

Hoy os seguimos hablando de la Barcelona que está debajo de nuestros pies. Uno de los escenarios subterráneos de la ciudad que impactan más a los visitantes de aquí y de allá es el de los refugios antiaéreos. Aunque existe alguno anterior, como el que existe bajo el Pati Llimona del Palau de la Generalitat, es durante la Guerra Civil cuando se construyeron más de mil refugios de los que hoy podemos visitar unos pocos: el refugio 307 en la calle Nou de la Rambla, el refugio del Palau de les Heures o los de la Plaça del Diamant y Plaça Revolució en el barrio de Gracia.

Sin movernos de Nou de la Rambla, a la altura de los números 3 y 5 tenemos los sótanos del Palau Güell un conjunto de arcos y bóvedas de ladrillo plano diseñado por Antoni Gaudí y que pocos vieron en su época ya que se dedicaba a caballerizas y que se conserva tal cual.milano CLUB BARCELONA

Barcelona le ha dedicado al ocio algunos sus mejores sótanos recónditos: la hoy desaparecida ubicación de la Sala Monasterio en el edificio Vidal Quadres cercano al Puerto, la cava de Jazz Jamboree y el Sidecar Club, ambos en la Plaça Reial, el Milano Cocktail Bar cerca de Plaça Catalunya, y hoy un local muy de moda: el club Ommsession en el subterráneo del hotel OMM, un espacio del más riguroso diseño, elegante, selecto y cosmopolita, con un dress code muy exigente.

 

Hacia mediados de los años 1960, la calle Tuset se convirtió en el centro neurálgico de la modernidad barcelonesa. Uno de los locales más emblemáticos de esta vía fue La Cova del Drac, que en realidad era el sótano de la cafetería. Impulsaron el local el promotor cultural Ermengol Passola y el escritor y co-fundador de Els Setze Jutges, Josep Maria Espinàs, que en los primeros años actuaba como presentador de las actuaciones. El estilo del local fue muy novedoso en su momento por la decoración y las actividades culturales paralelas que se ofrecían: música, exposiciones, lecturas de poesía. Por normativas de seguridad se trasladó a la calle Vallmajor, cerca de la Plaça Adriano, pero los años de su esplendor ya habían pasado.

CRIPTA DE SANTA EULALIA CATEDRAL BARCELONA
Finalmente, como visita inexcusable dos Criptas: la de la Sagrada Familia donde reposan los restos de su creador Antoni Gaudí y la Cripta de la Catedral de Barcelona en el subsuelo del edificio. Data de siglo XIV y alberga el sarcófago de la Mártir y Santa Eulalia, una de las patronas de la ciudad. Como fin de trayecto, Barcelonina os ofrece una última propuesta: pasear por el antiguo barrio del Born, y dirigirnos hacia el Parc de la Ciutadella y allí disfrutar de una merecida sesión de spa en el establecimiento Aire de Barcelona, antiguos baños árabes reconstruidos y abiertos al público.