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El Paralelo de Barcelona

El Paralelo de Barcelona es una de las calles más emblemáticas de Barcelona parte desde los muelles del puerto y avanza en línea recta, por más de dos kilómetros, hacia la Plaza de España. La Avenida Paralelo de Barcelona tomó su nombre en 1979 de la coincidencia de esa recta con el paralelo terrestre 41º22’34”. También ha sido ancha frontera entre los barrios del Raval y San Antonio por un lado y el Poble Sec por otro. Pero los barceloneses asocian esta figura matemático – geográfica a la alegre vida nocturnal de la ciudad.

Época dorada de un bulevar nuevo

Esta arteria de luces y glamour ha conocido momentos de gloria pero también de decadencia. Al principio la calle, trazada por el plan Cerdà como vía de ensanche en 1874, el Paralelo de Barcelona se llamó Avenida Marqués del Duero. Comenzó albergando un número de locales de ocio por metro cuadrado mayor que el de cualquier ciudad europea.

Espectáculos como la zarzuela se combinaban con obras clásicas o con los debuts de las más picantes cupletistas. En ese tiempo en las clases sociales populares se reunían en sus locales y no solo para divertirse sino para poner de manifiesto su luchas, contradicciones y reivindicaciones. Activistas políticos de diferente signo podían perfectamente, estar asistiendo a un miting por la mañana y a un espectáculo por la noche en el Paralelo de Barcelona codeándose con señoritos de alta sociedad. Y todo dentro de un mismo teatro.

El Paralelo de Barcelona dibuja Opisso

El Paralelo de Barcelona fue comparado con el Montmartre de París o con el Broadway de Nueva York

Acabada la guerra civil llegaron los días grises al Paralelo, cuando se clausuraron prácticamente la mayoría de los teatros de la ciudad. Cuando resurgió lo hizo potenciando al máximo géneros menores como el music-hall, el cabaret, la revista… lo que vino a llamarse las variedades. Además, muchos de los protagonistas de aquellos musicales llegaron a convertirse en personajes bandera del Paralelo: Raquel Meller, Carmen de Lirio, La Bella Dorita, Franz Johan, Erta Frankel y sus muñecos, Mary Santpere, Luis Cuenca, Paco Martínez Soria, el empresario Colsada, Tania Doris…

El vecino barrio del Raval (antiguo Barrio Chino) también contribuyó a contagiar al Paralelo de Barcelona de su ambiente bohemio y liberal, para algunos, libertino. Lo cierto es que su propuesta de diversión ciudadana abría un mundo de modernidad y de revolución de los preceptos morales tradicionales.

El Paralelo de Barcelona Imagen de Raquell Meller
El Paralelo de Barcelona Teatro Arnau
El Paralelo de Barcelona Gran Teatro Español
El Paralelo de Barcelona Teatro Apolo

Viejos y nuevos teatros

Ya no existen los que fueron faros brillantes de la farándula: el Teatro Talía, el Teatro Cómico, el Teatro Olimpia o el Teatro Nuevo (durante unos años el Nuevo Cinerama). Pero dos de los más emblemáticos han tenido o están a punto de tener mejor suerte.

Inspirado en el Moulin Rouge de París, el Paralelo de Barcelona tiene una joya llamada El Molino. Mítico local excelentemente restaurado que alberga actuaciones de todo tipo. Sus homólogos contemporáneos, el Pompeia y la Bataclán, fueron demolidos hace mucho.

Para el viejo y añorado Teatro Arnau es posible que vuelvan los días espléndidos aunque no esté claro cómo sucederá eso: el Ayuntamiento quiere abrir un proceso participativo para debatir con los ciudadanos los futuros usos, entre los que también estaría la posibilidad de ubicar el Museu d’Arts Escè­niques.

Otra reapertura celebrada ha sido la de la actual sala Barts situada en un edificio que en su día fue el Gran Teatro Español y más tarde la discoteca Studio 54. Justo en frente se halla el Teatro Apolo reconvertido en escenario de conciertos y discoteca. El Apolo es uno de los ejemplos de polivalencia de un espacio clásico adaptado a los nuevos tiempos con un público muy variado.

Otros locales han optado por la supervivencia con el modelo clásico como el Teatro Victoria, y el Teatro Condal.

Para reponer fuerzas tras recorrer la calle recomendamos una visita al Gran Café Español abierto en 1895. Un local con un siglo de historia a sus espaldas o al Rincón del Artista donde acaban cenando muchos de los protagonistas de los shows.

Junto a los bares típicos o los restaurantes de oferta internacional, en El Paralelo de Barcelona abundan los locales de copas que ofrecen actuaciones de música en directo o espectáculos diversos de magia, burlesque, monólogos. El Tinta Roja es uno de los locales jóvenes, bar-cabaret, con copas al ritmo de tango para un público curioso por ver las “variedades” modernas que van de lo circense a lo bodevilesco. A los locales clásicos también se han sumado propuestas de nueva creación como la Sala Hiroshima que explora actuaciones y puestas en escena internacionales y alternativas.
El Paralelo vuelve a resurgir de sus cenizas y a ser epicentro cultural del espectáculo. ¡Mídelo personalmente con Barcelonina!

Este mundo deslumbrante del Distrito V lo han plasmado en sus obras artistas como Pablo Picasso, Francesc Domingo, Ricard Canals, Ricard Urgell, Rafael Barradas, Emili Bosch, Ismael Smith, Jaume Passarell, y los fotógrafos Josep Brangulí y Gabriel Casas, entre otros.

La avenida del Paralelo en Barcelona